Literatura

jueves, 26 de abril de 2012

Richard Leonard Kuklinski, Iceman




Kuklinski fue un asesino a sueldo que aseguró haber matado más de 200 personas en toda su carrera criminal desde 1948 hasta 1986. Sus clientes eran las cinco familias criminales de Nueva York. Sin embargo su carrera como asesino comenzó cuando apenas tenía 13 años. Kuklinski medía 1'96 m de alto y pesaba cerca de 140 kilos, tamaño que le daba una importante ventaja a la hora de liquidar a sus víctimas.

Cuando Kuklinski tenía 13 años, en 1948, emboscó a Charley Lane, el líder de una pandilla de adolescentes llamados “The Project Boys”, la misma que lo había molestado por algún tiempo. Para vengarse de los abusos, Richard golpeó a Charley hasta matarlo con una pala de madera, cuando el bravucón no se volvió a levantar, Kuklinski le arrancó los dientes a Lane y le cortó la punta de los dedos con un hacha para que no pudiera ser identificado. Mas tarde lanzó el cuerpo por un puente al sur de Jersey. Al principio Richard sentía culpa por el homicidio, pero pronto comenzó a sentirse poderoso. En su venganza golpeó hasta casi la muerte a los miembros restantes de la pandilla de Charley. Richard bromeó años después diciendo: “Es mejor dar que recibir”.

Asesino mafioso

Durante mediados de los años 50, Kuklinski tenía la reputación de ser alguien explosivo y temperamental que golpeaba o mataba a cualquiera que lo molestara. Pronto sus tendencias criminales llamaron la atención de la familia criminal de Newark, los DeCavalcante, quienes lo contrataban en sus primeros asesinatos para el crimen organizado. En su tiempo libre, Kuklinski merodeaba por el lado Oeste de Manhattan, lugar donde mataba a transeúntes, después confesó que disfrutaba matar a las personas que se parecían a su padre Stanley. 

Para probar a Kuklinski, DeMeo salió con él en un automóvil, y se detuvieron en una calle de la ciudad, el mafioso escogió a un transeúnte que paseaba su perro y le dijo a Richard que lo mate. Sin cuestionar sus órdenes Kuklinski se bajó del auto, se acercó al hombre y le disparó en la parte posterior de la cabeza mientras caminó a su lado. Posteriormente Richard se convirtió el matón favorito de DeMeo.

Durante una entrevista Kuklinski reveló que jamás mataría a un niño y mucho menos a una mujer. En las entrevistas confesó que en repetidas ocasiones el secuestraba a sus víctimas en vez de asesinarlas, atando sus manos y pies con cinta, para dejarlos en una cueva en la espesura del bosque donde eran comidos vivos por ratas que eran atraídas por el llanto de las víctimas. Richard también filmaba estas escenas como prueba para que el comprador sepa cuanto sufrían antes de morir.



El único asesinato que Kuklinski lamentaba fue cuando iba a matar a un hombre y este comenzó a rezar, el asesino le dijo que si Dios no lo salvaba en 30 minutos, lo mataría, forzando al hombre a esperar ese tiempo antes de morir. Esta fue la máxima expresión del humor sádico del Iceman

Uno de los métodos favoritos de Kuklinski para deshacerse de los cuerpos era meterlos en un barril de aceite de 55 galones, también los desmembraba, enterraba, o guardaba el cadáver en el maletero de un coche y lo trituraba en un depósito de chatarra, en ocasiones solía dejar los cuerpos sentados en las bancos de los parques, o los tiraba a huecos sin fondo, finalmente confesó que a sus víctimas que no estaban muertas se las daba de comer a las ratas gigantes de Pensilvania.

Formando una familia

Durante este tiempo Kuklinski era un reconocido asesino, se casó con Barbara Pedrici y tuvo tres hijos, dos mujeres y un varón. Sin embargo su familia y vecinos no estaban al tanto de sus actividades, y creían que era un exitoso hombre de negocios. En ocasiones salía de su casa mientras almorzaba para encargarse de un objetivo, aunque detestaba trabajar en días festivos, en especial Navidad, porque era importante para él estar con su familia.

Familia de Iceman


Kuklinski se ganó el apodo “Iceman” por disfrazar el tiempo de muerte de sus víctimas congelando sus cuerpos en refrigeradores industriales. 

Iceman capturado

Kuklinski fue descubierto por su método de congelar a las personas, cuando no dejó derretir bien un cuerpo y el oficial de la morgue descubrió astillas de hielo en el corazón de la víctima. Cuando las autoridades finalmente descubrieron a Richard en 1986, basaron su caso en los testimonios del oficial encubierto Dominick Polifrone y la evidencia que reunió el Detective de Nueva Jersey, Pat Kane, quien comenzó una investigación de Kuklinski hace seis años.

Los siguientes 30 años, Kuklinski mató un gran número de personas, (ATENCION: la falta de atención policiaca se debió a que Richard alternaba sus métodos homicidas. El asesino usaba pistolas, picahielos, ballestas, cuchillos, explosivos, patas de cabra, fuego, venenos, fundas de plástico para asfixiar, hasta uso de roedores… he inclusive sus puños!) El número exacto de sus víctimas nunca fue descifrado por las autoridades, Kuklinski dijo que había matado a más de 200 personas. Su veneno preferido era el cianuro porque mataba rápidamente y era difícil de detectar en los exámenes de toxicología, además lo administraba por varios métodos, inyecciones, en la comida de una persona, en un aerosol y simplemente regándoselo en la piel de su víctima.

En un documental que permitió realizar a la cadena de televisión HBO sobre su vida, estando en prisión, declaró que, en su caso, "el asesinato era vocacional", pues quitar la vida a sus víctimas le causaba placer.

En 1988 fue sentenciado a dos cadenas perpetuas. Falleció por causas desconocidas en la prisión de Trenton el 5 de marzo de 2006.


Película




Libro

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